Una antigua vivienda del interior de la isla después de la rehabilitación total y absolutaa se ha convertido en una suntuosa residencia. Los volúmenes resultantes emergen envueltos en la exuberante vegetación y los porches exteriores prolongan los interiores más allá de los muros de cerramiento. la conjunción de muros blancos con pavimetos de barro y piedra, los estucos, el iroko, la piscina de marmolina, y un amplio jardin cuidado y diseñado con esmero configuran el resultado final.